Cinco minutos más

16 enero, 2020

Cinco minutos más… o cómo aprender sobre la relatividad del tiempo

Sonia Hermida

El tiempo, ese ente abstracto tan complicado de gestionar, como traicionero con nuestros deseos. Dicen que es fácil de medir. Le dan a un botón y el cronómetro empieza a correr y nosotros junto a él, sin pararnos a pensar que la vida no va de eso y que hay otros tiempos que son imposibles de meter en una esfera con dos agujas. De eso va "Cinco minutos más", un libro de Marta Altés que nos ha enamorado.

Cinco minutos y apenas uno segundos... Ese es el tiempo que tardo en recorrer el camino al cole para recoger a mis hijos. En realidad, ese es el espacio de tiempo que invierto en esa labor cuando voy sola, me encuentro semáforos en verde y trato de ganarle el pulso al timbre de salida.

Seis minutos… Ese es el tiempo que Google dice que se tarda en llegar desde el portal de nuestra casa a la puerta de entrada del cole. No tengo muy claro que tenga en cuenta todos los factores que rodean esta singladura.

Porque no, lo siento, señores de Google y lo siento por mí misma, pero lo cierto es que no tenemos ni la menor idea de cuál es el tiempo que necesitaremos invertir en este singular proceso a las nueve de la mañana o pasadas las dos de la tarde.

Y es que nos hallamos ante una investigación digna del mismísimo Stephen Hawkings.

Porque, algo sucede en ese momento en el que cerramos la puerta de nuestra casa y nos lanzamos al abismo. Algo sucede cuando traspasamos la puerta del patio del cole de camino al campamento base. Se produce un agujero en el espacio tiempo que confirma la teoría de la relatividad de una forma curiosa.

Cinco minutos más

Ese trayecto de unos 450 metros, ese camino en el que pasamos por una farmacia, tres cafeterías, una ferretería, una heboristería, una panadería, una pastelería y una iglesia amanece cada día con una nueva sorpresa. Allí donde antes había una plaza, hoy hay todo un equipo de obras dispuesto a llegar a las profundidades de la tierra para desentrañar sus misterios. Junto a la plaza, donde se sitúa el puesto de devolución y recogida de bicicletas, vemos hoy que hay todo un taller mecánico preparado para la reparación de vehículos espaciales.

Quisiera yo que los señores y señoras de Google viniesen a explicarme cómo es posible recorrer un campo de batallas, la base de lanzamiento de un nuevo cohete espacial, un campo de fútbol, una cancha de baloncesto, un mercado y un bosque encantado en tan solo 6 minutos.

Y es que el tiempo, por más que me empeñe yo (¡pobre ignorante!) en repetirle lo contrario a diario a mis hijos, es una cuestión bastante relativa y totalmente secundaria cuando el mundo está lleno de aventuras.

Una mañana dedicas el recorrido a cantar cinco canciones -que no sabes muy bien cómo acortar para que quepan en ese intervalo rítmico-, otra escuchas cómo tu hijo te relata sus aventuras con los pájaros a raíz de un taller que han tenido en el cole y aprendes que los animales hablan con él y me detalla los secretos que esos pájaros que solemos ver a diario (algunos, de verdad que estamos convencidos de que son los mismos) le revelan, sólo a él.

Un mediodía nos encontramos una botella de cava y una vela encendida en una esquina, como lo leéis (ahí van los documentos gráficos que lo demuestran) y a ellos, sin embargo… ¡no les interesó! Incorporaron esos dos elementos tan chocantes, con los que tropezamos en una esquina de una calle con absoluta naturalidad. De hecho, fui yo quien ese día prolongó los falsos 6 minutos de google para fotografíar y sorprenderme con el hallazgo.

Cosas que nos encontramos

Cosas que nos encontramos en el camino del cole

Poco les importan velas y botellas cuando buscan ritmos, sombras, colores y formas en las maravillas de lo cotidiano. Son expertos en descubrir los espacios ocultos de nuestra rutina. Saben bien que el asfalto, las superficies lisas, las cuestas con barandillas y los espacios ordenados son aburridos. Es mucho más fácil encontrar magia en los recovecos, en los matorrales, en los espacios que combinan cuestas con escaleras y bancos con zanjas.

Por eso, no, es imposible saber lo que vamos a tardar en llegar al cole, a la panadería de camino o al campamento base. Por eso, no habrá robots de google que puedan calcular el tiempo de desempeño de semejante tarea. Es imposible medir el tiempo en el que nos criamos, en el que soñamos, en el que saltamos de banco en banco, el tiempo en el que creamos nuestro propio lugar en el mundo.

Por eso me ha gustado tanto “Cinco minutos más”, de Marta Altés, editado por Blackie Books, desde el mismo segundo que mi vista se topó con su portada en una estantería. Porque va de eso, nada más y nada menos, de tiempos inmedibles, tiempos relativos, espacios cronológicos, pero también emocionales en los que se produce un choque frontal entre las encorsetadas agendas adultas y las necesidades infantiles.

Porque en cinco minutos podemos llegar al cole, pero, también, podemos navegar los siete mares, componer un poema, descubrir un tesoro oculto o conversar con los pájaros.

Cinco minutos más, libro

Portada de Cinco minutos más

Y es que el protagonista de esta hermosa historia y su hermano, al igual que mis hijos, es un hábil descubridor de brechas que conducen a agujeros negros en el espacio-tiempo. Aunque, como bien nos explica él mismo, lo cierto es que todavía tiene que perfeccionar esta habilidad que, a veces, se vuelve en su contra y, cuando menos se lo espera, el tiempo se le escapa, justo, justo, cuando más lo necesita.

Tienen razón Malta Altés, su protagonista y mis hijos, el tiempo es una cosa muy curiosa. Esta historia nos lo cuenta desde las imágenes ricas y detalladas, que complementan lo que nos cuenta el protagonista evidenciando aquello que sus palabras, a veces nos dejan entrever.

El conjunto funciona a la perfección. Un uso del lenguaje que no deja lugar a dudas (estamos ante el discurso de un niño de menos de 8 años, tanto por sus reiteraciones, como por las expresiones que utiliza y cómo las utiliza) y disfrutamos de una ilustraciones tan sencillas como ricas que nos dibujan una sonrisa en la cara desde la primera hasta la última de las páginas.

Cinco minutos más

En cinco minutos podemos perder el bus, hacer el último ejercicio de matemáticas o coloca bien las cosas en la mochila… Pero también podemos dejarnos llevar por los aprendizajes y reaprendizajes infinitos a los que nos conducen nuestros hijos.

En cinco minutos (dependiendo de tus habilidades lectoras), te puedes leer este post y hasta comprarte el libro de Marta Altés, pero reaprender todo lo que pueden llegar a encerrar cinco minutos ha sido para mí uno de los mayores retos de mi vida al que he dedicado, de momento, casi 10 años… ¡y lo que me queda!

Share on facebook
Facebook

Artículos relacionados

Mortiña, pantasma
LIBROS EXTRAORDINARIOS

Historias monstruosas para habitar nuestros miedos

Historias oscuras y luminosas. Cuentos de brujas, esqueletos, relatos tradicionales y otros que nos llevan de la mano por tradiciones que hemos olvidado. Libros para Halloween, Samaín o para cualquier día. Libros para habitar nuestros miedos… o no. Libros para disfrutar con o sin risas, en la oscuridad o quizás bajo el abrigo de un sol luminoso.

Leer Más >>
Miña guía, meu capitán
CAPACIDADES EXTRAORDINARIAS

De capitanes, caminos, lazarillas y aventuras camino al cole

Podría decir que éste es un libro inclusivo pero, para poder afirmar tal cuestión, tendría que ser capaz de demostrar antes que existen libros que excluyen… Prefiero decir que es un álbum ilustrado maravilloso que nos recuerda que en el día a día siempre debe haber un espacio para otras miradas antes de asegurarnos de quién lleva a quien camino al cole.

Leer Más >>
Niña Gato Agua Pato
CAPACIDADES EXTRAORDINARIAS

Niña, gato, agua, pato… ¡Pienso!

Leer, divertirse, pensar… Los caminos de los libros no son siempre rectos, pero si nos conducen hacia un espacio de juego en el que podemos reflexionar y apropiarnos del mundo con nuevas herramientas no pueden ser malos. Leemos Niña gato agua pato y os cuento lo que sucede.

Leer Más >>
Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar el análisis de la navegación de los usuarios y mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, pulsando en Más Información;