Cartel Día Libro Infantil y Juvenil

2 abril, 2020

Cuando las historias echan a volar

Sonia Hermida

Nuestras vidas están hechas de historias que, en un momento dado, levantan el vuelo por sí solas. Hoy, 2 de abril, se celebra el Día Mundial de la Literatura Infantil y Juvenil y vengo a contaros algunas de esas historias. Quizás no las veáis, pero están ahí.

Hoy, 2 de abril, es una fecha especialmente bonita y señalada en el calendario. Hoy se celebra el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo y el Día de la Literatura Infantil y Juvenil. Hoy el mundo se tiñe (o debería hacerlo) de azul para recordar que las personas con autismo tienen los mismos derechos que las demás, que merecen respeto y equidad. Hoy el mundo recuerda a Hans Christian Andersen, que nació un 2 de abril de 1805 y cuyas historias han acompañado a niños y niñas de todo el mundo durante siglos.

Había pensado en escribiros y contaros un montón de cosas pero estar encerrada entre cuatro paredes con dos niños (una de ellas muy dependiente), tener pendientes mil trabajos, necesitar desconectar, eliminar alguna de las capas de mierda acumulada en la casa y compatibilizar todo eso con el teletrabajo del padre de las criaturas, digamos que no deja tiempo para casi nada. Así que he pensado que vamos a celebrarlo de tres formas distintas.

  1. Seguiremos contando (cuando podamos y tengamos realmente ganas porque admito que eso no sucede todos los días) historias, cuentos, poemas, que compartiremos en Youtube e iremos dejando en Facebook e Instagram.
  2. Os dejamos por aquí nuestra lista de los 10 últimos libros que hemos leído con los peques en casa y que han triunfado: La llamada de lo salvaje, de Jack London; Manolito Gafotas, de Elvira Lindo; La vaca flaca, de Raúl Vacas, ilustraciones de Gómez; De boca en boca y río porque me toca, de David Hernández Sevillano, ilustraciones de Carmen Queralt; Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carrol, edición ilustrada por Robert Ingpen; El paquete sorpresa, de Sylvia Plath, ilustraciones de Susane Rotraout; Abece Diario, de Raúl Vacas; ¡Más te vale, mastodonte!, de Micaela Chirif, ilustraciones de Issa Watanabe; El circo de las nubes, de Estrella Ortiz, con ilustraciones de Héctor Borlasca y, para superar con creces los 10 títulos, por supuesto, la saga completa de Harry Potter 🙂
Cartel de Animación a la Lectura de Maurice Sendak

Cartel de animación a la lectura de la autoría de Maurice Sendak

  • Por último, pero no menos importante, quería compartir con todas vosotras este maravilloso texto elaborado por Peter Svetina para la IBBY (International Board on Books for Young People o, lo que es lo mismo, Organización Internacional para el Libro Juvenil e Infantil) con motivo de este 2 de abril. Os adjunto las traducciones al español y al gallego de esta maravilla.

Hambre de palabras

Traducción de Bárbara Pregelj. Adaptación de Paula Sanz para la Oepli.

Donde yo vivo, los arbustos se vuelven verdes a finales de abril o principios de mayo. Al poco tiempo, se llenan de crisálidas de mariposas, que lucen como vetas de algodón o algodón de azúcar. Las orugas devoran los arbustos hoja tras hoja, hasta dejarlos despojados. Cuando las mariposas salen de sus crisálidas, echan a volar, pero los arbustos no quedan arruinados. Al llegar el verano brotan de nuevo, y así una y otra vez.
Esta es la imagen de un escritor, la imagen de un poeta. Son carcomidos, agotados por sus historias y sus poemas, las cuales, una vez finalizadas, emprenden su propio vuelo, refugiándose en los libros y encontrando a sus lectores. Esto no deja de repetirse.
¿Qué ocurre con estas historias y estos poemas?
Conozco a un chico al que tuvieron que operar de los ojos. Tras la operación, pasaron dos semanas donde solo se le permitió permanecer recostado sobre su lado derecho, y después de aquello, otro mes donde no pudo leer nada. Cuando volvió a coger un libro, mes y medio después, sintió como si estuviera recogiendo palabras a cucharadas, casi comiéndoselas.
Y conozco a una chica que ahora es maestra. Me dijo: pobres de aquellos niños a los que sus padres no leían libros.
Las palabras en los poemas y en los cuentos son alimento. No alimento para el cuerpo, nada que pueda llenar el estómago. Son alimento para el espíritu y para el alma.
Cuando el hombre tiene hambre o sed, se le encoge el estómago y se le seca la boca. Busca encontrar algo para comer, un trozo de pan, un plato de arroz o de maíz, un pescado o un plátano. Cuanto más hambriento se encuentra, más se le estrecha la mirada; ya no ve otra cosa que aquello que pueda saciarle.
Sin embargo, el hambre de palabras se manifiesta de forma distinta: como una tristeza, una apatía, una arrogancia. Las personas que sufren de este tipo de hambre no son conscientes de que sus almas están tiritando, de que están pasando junto a sí mismas sin haberse percibido. Una parte de su propio mundo se les va de las manos sin ellos darse cuenta.
Este tipo de hambre es la que sacian los poemas y las historias.
¿Existe, no obstante, esperanza para aquellos que nunca han satisfecho esta hambre con palabras?
Sí. Aquel chico lee casi cada día. La chica que es maestra lee cuentos a sus alumnos cada viernes, cada semana. Si alguna vez se olvida, los niños no tardan en recordárselo.
¿Y qué ocurre con el escritor, con el poeta? Con la llegada del verano, volverán a verdecer. Y una vez más serán engullidos por sus historias y poemas, que acabarán volando en todas las direcciones, igual que las mariposas. Una y otra vez.

Fame de palabras

Tradución de Héctor Cajaraville, para Gálix.

A finais do mes de abril, ou a comezos de maio, no meu país reverdecen os arbustos. Ao pouco tempo, as crisálidas das bolboretas prenden neles. Locen coma boliñas de algodón, mais as eirugas devoran folla tras folla ata que os arbustos perden o seu verde por completo. Cando as bolboretas saen das súas crisálidas botan a voar; pero malia todo, os arbustos non quedan arruinados: dentro dun ano volverán agromar, e así unha e outra vez.
Esta é a imaxe dunha escritora, a imaxe dun poeta: os contos e os poemas aliméntanse deles, ríllanos, esgótanos… E cando xa están escritos, saen voando para acabaren nos libros, para aterraren nos oídos daqueles que os escoitan. E isto non deixa de repetirse nunca…
E que ocorre cos poemas e cos contos?
Coñezo un rapaz ao que operaron dos ollos. Logo da intervención tivo que estar dúas semanas deitado sobre o seu costado dereito; e despois, durante un mes máis, non puido ler. Non puido ler nada. Cando, tras un mes e medio de repouso, volveu coller un libro, tivo a sensación de estar arramplando coas palabras a eito dunha tarteira. Como se as comese, como se as comese de verdade.
E coñezo unha rapaza que agora é mestra, e que dixo: “Pobres daqueles nenos aos que os seus pais non lles lían libros!”
As palabras, nos poemas e nos contos, son alimento. Non son alimento para o corpo, porque ninguén podería encher o estómago con elas. Son alimento para o espírito e para a alma.
Cando alguén ten fame e sede, o seu estómago encóllese e sécaselle a boca. Busca encontrar cando menos un codeliño de pan, unha cunca de arroz, un peixe ou unha froita. Canta máis fame, tanto máis se lle estreita a mirada, ata que xa non ve máis ca un bocado ou un grolo que o deixarían farto.
Pero a fame de palabras non se presenta deste xeito, senón que toma forma de abatemento, de apatía, de arrogancia. A xente que sofre deste tipo de fame non é consciente de que na súa alma reina o frío, non se decata de que está a pasar a carón de si mesma e non se ve. Unha parte do mundo váiselle das mans sen sequera notalo.
Esta fame unicamente poden saciala os poemas e os contos.
Se nunca o fixemos, existe a esperanza de que poidamos acalmar este tipo de fame?
Si. Aquel mozo le, raro é o día en que non o fai. E a moza que é mestra le contos para o seu alumnado. Cada venres. Cada semana.
E se algunha vez lle esquece, son as nenas e os nenos quen llo lembran.
E a escritora? E o poeta? Ao ano seguinte, reverdecerán. E volverán roelos os contos e os poemas que logo, transformados en bolboretas, botarán a voar. Unha e outra vez.

Cartel Día Libro Infantil y Juvenil

Cartel Día Internacional Libro Infantil y Juvenil

La maravillosa ilustración de este año es de Damijan Stepancic

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