Maternidad, madre y peque

14 junio, 2016

Eres perfecta

Sonia Hermida

Basta ya de sandeces, "a las niñas gordas no las quiere nadie", "no quiero salir en la foto que estoy muy fea". Yo, tú, la niña gorda, el adolescente delgaducho, el señor calvo y la anciana arrugada... todos somos perfectos, todos formamos parte de esta sociedad y nos merecemos salir en las fotos, querer y que nos quieran hasta el dolor.

Esta semana he salido en muchas fotos. Todas las crónicas del evento Madres 3.0 y La Party de Malasmadres están repletas de fotos de mujeres maravillosas entre las que me encuentro. Mujeres que disfrutan de su tiempo y que se engalanan para un día especial. Al repasarlas me he parado a pensar, ahora que llega el verano, la época de escapadas, viajes, tiempo en familia y muchas fotos en lo poquísimo que me permito a mí misma salir en la foto.

Vamos a hacer un ejercicio. Coge un álbum de fotos. Bueeeeno, coge el móvil, vale, que ya sabemos que es nuestro nuevo álbum de fotos portátil. Echa un ojo a fotos de grupo, fotos familiares, fotos de amigos, fotos personales… La primera pregunta es, ¿en cuántas sales tú? Si te ocurre como a mí, que me he convertido en la fotógrafa oficial de la familia, es muy probable que no se te vea el pelo ni en la mitad de las instantáneas… O es que no te gusta salir en las fotos, quizás? ¿Por qué? Siguiente paso del ejercicio: repasa con calma las fotos en las que sales y piensa en cómo te ves en ellas y cómo ves a los demás. ¿Te ves, poco favorecida, gorda, culona, esmirriada, con ojeras, desmejorada? O puede que pasen por tu cabeza frases del tipo de «¿por qué me pondría ese vestido tan llamativo?» o «tengo que adelgazar» o «tengo que engordar».

Siempre vemos a los demás mucho mejor que a nosotras mismas. Siempre hay algo que querríamos cambiar de nuestro cuerpo, cuando no es absolutamente todo. Es muy curioso porque cuando una amiga nos dice que le queda mal un pantalón o un vestido, enseguida nos lanzamos con total convicción a decirle que es una exagerada, que ya querrías tú su cuerpo, que tú sí que tienes brazos gruesos, culo gordo o piernas con celulitis y no ella. ¿De verdad somos tan absolutamente imperfectas o es que nos vemos con el filtro equivocado?

Vamos a seguir reflexionando en plena operación bikini. ¿Sabes como te ven tus hijos? El vídeo que te dejo aquí es un anuncio, sí,  lo sé y te aseguro que no cobro nada por incluírlo en la web, pero creo que te puede ayudar a reflexionar… y mucho.

Veámonos con los ojos con los que nos miran nuestros hijos, aunque sólo sea un ratito. Hazlo por ti y por ellos, porque tú te mereces quererte y ellos se merecen que les transmitas otros valores sobre las apariencias, sobre el aspecto físico, sobre la necesidad de vivir cómoda en tu propia piel. Lo necesitan de verdad, porque el hecho de salir o no en la foto es sólo un pequeño detalle que forma parte de un todo mucho más grande. Eres perfecta tal y como eres, porque eres tú, la única versión de ti que nadie se va a encontrar y ahí radica tu perfección, lejos de estereotipos y llena de defectos, esa es la perfección que necesitamos.

«A las niñas gordas no las quiere nadie» afirmó hace unos días el gobernador de Monterrey en México en la presentación de una campaña contra la obesidad y el acoholismo (muy atentas que ha dicho niñas, no niños, y te aseguro que no es casual!!!). Y se quedó tan ancho, así, tal cual lo soltó sin mayores reflexiones. Y sí, por supuesto, la obesidad es un serio problema de salud, pero no creo que sea un problema menor someterse a estereotipos de belleza que pueden marcar nuestra existencia. Y, sobre todo, por favor, ¿vamos a dejar de querer a una persona por tener más o menos kilos, más o menos altura, más o menos dioptrías en la vista? Quizás es que es usted señor gobernador el que tiene más o menos cerebro y no se corta en decir sandeces que perpetuan un modelo de sociedad en el que no quiero que vivan mis hijos.

En los últimos meses he visto en distintos blogs artículos sobre la importancia de que las mamás salgamos en las fotos, de no privar a nuestros hijos de ese recuerdo porque, cuando sean mayores pensarán con total seguridad que les gustaría que TÚ también estuvieses en la foto y poder guardar un recuerdo completo de la familia. Totalmente de acuerdo con este planteamiento y voy más allá, ¿qué les quiero transmitir a mis hijos? ¿Que sólo existe un modelo de belleza válido? ¿Que tienen que someterse a los dictados de algunas revistas de moda? ¿Que no sólo pueden, sino que deben reírse de otros niños/as y adultos/as por ser gordos, delgados, tener los brazos torcidos o ser el más bajito de clase?

Piénsalo un segundo tan sólo, ¿qué mensaje estamos transmitiendo? Ni se nos ocurriría decir o pensar que una persona es peor o no merece salir en la foto por ser ciega o estar en silla de ruedas, ¿verdad? (por favor, deja de leer si opinas lo contrario y lánzate directo a una cura de psicoanálisis porque tienes un serio problema) Si nos ocultamos, odiamos nuestro cuerpo y repetimos una y otra vez que tenemos que adelgazar estamos abriendo una compuerta muy muy peligrosa, aquella por la que pasan muchos prejuicios relacionados con nuestro aspecto.

Es muy posible que a estas alturas me estés llamando exagerada y pienses que, en realidad, no tiene tanta importancia lo que escribo, que aunque su madre no salga en la foto tu hijo/a va a ser un ser humano completo, feliz y sin prejuicios, que tu madre tampoco salía en las fotos, que se repetía una y otra vez que estaba gorda y que tú no has salido tan mal. Por supuesto, seguramente tus padres hicieron en su día todo lo posible por tener hijos completos y felices. Por eso mismo yo, en conciencia, tengo que contarte cómo creo que podemos mejorar entre todas/os el futuro de nuestros hijos/as. Otro vídeo para terminar… ¿qué cambiarías de tu cuerpo si pudieras? Los niños lo tienen claro y piensa que siempre estás a tiempo de cambiar el final de la historia…

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